


EN INDONESIA
Fundación 1960
Misionera hasta el fin sin límites ni barreras. Ella amó a todas sus hijas sin distinción de raza, para ella todas éramos sus hijas. Esto ha dado un gran impulso en nuestro trato ya que ella se nos dio a nosotras como Jesús, que entregó la vida por sus hermanos. Ella se nos entregó sin reservas, y ha hecho que en esta región se valore cada día más el amor que le tuvo a esta región de Indonesia y que fue la privilegiada, por ser la última que ella visitó.
Ella a su edad, y ya muy enferma, caminó como San Pablo hasta hacer su último viaje apostólico a esta región, que siente el impulso de imitar a esa mujer que se sacrificó hasta el fin, y trata de imitar su abnegación y su FIAT incondicional.
En sus viajes siempre dejaba algo de ella, porque daba a Dios, que vivía en su persona. Creo que las que experimentamos su amor y su sacrificio, tratamos de impulsar a las hermanas que no tuvieron la dicha de verla para que amen y admiren a esta gran Madre.
Con alegría vemos que el pequeño colegio que ella vio en la ciudad de Surabaya, ahora es uno de los mejores colegios en esta ciudad por su disciplina, por la dedicación de nuestras hermanas que han hecho realidad el sueño de Nuestra Madre de ver y formar a Cristo en el alumno.
Y qué decir de nuestro pequeñito hospital de Santa Clara en Madiun, donde las hermanas llenas de caridad atienden a los enfermos, recordando que la salud física se logrará más fácilmente cuando el enfermo goza de paz completa consigo mismo y con su Creador.
En nuestros Kinders las hermanas tratan de inculcar en los niños, el amor a Dios y a María Santísima junto con los valores cristianos que les servirán de guía en su vida futura.
En la capital donde las hermanas laboran en la casa de oración, Santa María de Guadalupe, ¡han hecho realidad el sueño de Nuestra Madre!, ahora la Virgen de Guadalupe es amada y conocida por muchísimas personas.
La casa noviciado florece sobre todo, en vocaciones nativas, que tanto ayudan para la extensión del Reino de Dios haciendo realidad el lema de Nuestra Madre: Urge que él Reine